¿Vacaciones personales o familiares?

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Opta por vivirlas con tus hijos

 

En este artículo trataremos el tema de la familia y las vacaciones… las tan esperadas vacaciones. ¿Qué tipo de vacaciones desean tú y los integrantes de tu familia? ¿En tiempo de vacaciones vives una mejor relación familiar, o es al contrario? Adentrémonos en este tema relevante, sobre todo en estos tiempos tan caracterizados por una vida de estrés y rutinaria, de alejamiento familiar, de soledad en los corazones, de enfermedades causadas por falta de descanso, convivencia y alegría; tiempo también de conflictos de pareja por no saber cómo servir al amor en tiempos de egocentrismos, tiempo de programación emocional dirigida al consumismo, indicándonos hasta qué tipos de diversiones tener o no tener; ejemplo, “para divertirse que no falten las cervezas”. Sería bueno preguntarles a los hijos que sufren el alcoholismo de los padres cómo viven sus vacaciones y después, a esos mismos padres, sobre los problemas que sus hijos llegan a tener por seguir su ejemplo de consumir bebidas embriagantes: también tienen mucho qué decir los hospitales sobre los accidentados y muertos por causa del alcohol en vacaciones.

 

Trabajo y vacaciones

Trabajo digno es aquel que promueve el bien común y pone a prueba las virtudes en el ser humano, como la honestidad, la laboriosidad, la responsabilidad, el respeto, la solidaridad, etcétera. Laborar en lo que te ayuda a vivir tu sentido existencial (¿para qué vives?) es importante para tu realización y alegría de vivir. Al trabajar de esta manera, realizando el deber encomendado, nos podemos brindar unas merecidas vacaciones.

Uno de los problemas fuertes de nuestra actualidad es que no todos los trabajos son dignos, pues no promueven el bien común, sino el egocentrismo y la destrucción de la vida natural y aún del mismo ser humano.

Esclavos del consumismo

Otro problema importante es el sistema de vida que ve al ser humano solo como un ser hecho para producir y consumir, producir y consumir, producir y consumir… De tal manera, que nos convertimos en esclavos del dinero, del trabajo y del consumismo; eso sí, sin faltar un ingrediente principal, “el estrés”, causante de enfermedades físicas, psicológicas, conflictos familiares, laborales y sociales. Ante esta situación las vacaciones solo alcanzan a disminuir un poco de este estrés crónico. ¿Repercusiones? Al salir los niños de vacaciones, ¿cuántas mamás y papás están lo suficientemente relajados como para convivir con sus hijos en casa? Cada vez son menos padres de familia relajados y listos para estar al ritmo de la alegría y el dinamismo de los pequeños, y prefieren mandarlos a cursos y más cursos, contribuyendo a la poca relación familiar. Cuando papá y mamá viven estados de estrés crónico tienen muy poca tolerancia al dinamismo normal de un niño sano.

Caso distinto es cuando la madre envía a su hijo a cursos para seguir con su vida social de “desayunos” y reuniones con “amigas”. En esta situación su amor maternal es menos importante que sus escaparates sociales, y esto pasa tanto en madres como en padres egocéntricos.

Tanto para la vida laboral como para la vida familiar en la convivencia vacacional estamos invitados a decidir:

  1. Ser esclavos del sistema producción-consumo, donde lo más importante no son tú ni tu familia, y eres solamente un tornillo más de este sistema.
  2. Reorganizar tu vida de tal manera que el trabajo te sirvan a ti, a tu familia y al bien común; ser y estar como tú lo quieres, viviendo los periodos vacacionales como verdadera convivencia familiar, ya sea que salgan fuera de la ciudad o se queden en casa.

 

Cinco actividades del esclavo en vacaciones

  1. Para que las disfrutes más, es necesario que gastes más.
  2. Si tienes problemas de dinero los créditos se presentan como tus amigos… que después se volverán tus enemigos.
  3. Que no falten las bebidas embriagantes que te dicen “te haré sentir muy bien y estarás a tono con los demás”, y después pueden suceder muchas cosas contrarias a la sana y verdadera convivencia familiar.
  4. Si los hijos te estorban inscríbelos en cursos que, en realidad, muchos de ellos pueden aportar cosas más positivas que si están con su padre y madre egocéntrica.
  5. No olvides gastar, pues te lo mereces, porque has trabajado mucho… y de regreso, es importante que quedes en ceros o debas dinero para que continúes siendo esclavo.

 

Vacaciones en convivencia familiar

En la segunda opción me refiero a una vida más dirigida por ti mismo y no por personas que ni conoces pero que tienen el poder de influir en quienes se dejan llevar por las tentaciones consumistas. Y si agregamos a tu decisión el deseo de Dios para ti y tu familia, tanto para periodos de trabajo como vacacionales, tendrás una vida con satisfacciones mucho más altas que lo que te ofrecen el egocentrismo y el consumismo, tendrás moderación y prudencia en tus gastos, tendrás un trabajo digno y tu vida laboral será más satisfactoria, pues vivirás el gozo de colaborar en la construcción de un mundo mejor. Tus hijos te verán como persona honorable, tu cansancio será satisfactorio por el deber cumplido, tus vacaciones estarán bien merecidas y organizadas en acuerdo con los miembros de tu familia, que las vivirán en la confianza y seguridad de que prevalecerá la alegría y el amor mutuo (qué gran diferencia cuando se viven en el temor de los pleitos familiares y los peligros de la embriaguez). Los hijos sentirán que mamá y papá están felices de tenerlos más tiempo con ellos… ¿Qué sentirías si en cuanto tienes tiempo para compartir con alguien importante para ti, esa persona ya se comprometió estar en otro lugar, y no estarán juntos? ¿Lo has vivido? Te dice, eso sí, que es por tu bien y que se divertirán… solo que en otros momentos escuchas que hay veces en que esa persona no te soporta o te lo dice directamente… esto vivido por los hijos es enormemente más hiriente. Si tus propios padres te desprecian, ¿qué puedes esperar de las demás personas? Y lo más grave es cuando el hijo termina despreciándose a sí mismo por culpa de sus padres.

 

Testimonio en el trabajo y en el descanso

Dios desea que seamos verdaderamente felices aquí y en la eternidad. Tú también lo deseas para ti y para tus hijos. Y para ello hay que vivir alegremente las etapas laborales y las vacacionales; ser testimonio vivo de lo que es ser instrumento de Dios para nuestros hijos, que vean la alegría de lo que es laborar en un trabajo digno, la paz de ser honorable en el pensar y actuar, la satisfacción de trabajar para el bien común; siendo solidario con el prójimo que valora los tesoros del bien, el cansancio y la satisfacción del trabajo bien hecho, la importancia de los momentos de descanso y recreación, las vacaciones organizadas por amor a la familia, el gozo de sentirse amado y valorado, las experiencias inolvidables de convivencia en los juegos familiares… Son tan felices los hijos que sienten que realmente son importantes para sus padres, no desaprovechemos los momentos en que podemos manifestarles nuestra alegría de convivir con ellos y vivamos las vacaciones lo mejor posible, ya sea fuera de casa o en ella, porque un hogar no solo es una construcción con personas adentro.

¿Cuánto tiempo vivirá tu hijo en tu casa? Tal vez 18, 22, 24 o 26 años… Después hará su camino, es decir, son más los años que no estará contigo… Entonces, disfruta su presencia en tu hogar lo más que puedas y al final de tus días te sentirás contento de haberlos amado y ellos se mostrarán agradecidos porque les mostraste que en este mundo también existe el amor.

 

 

Víctor Manuel Torres Monárrez

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Comentarios al autor: (dhevictortorres@live.com.mx)

 

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