Más de mil jóvenes vibraron con Jesús

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Semana del adolescente y de la juventud en la Diócesis de Tepic

Los pasados días 19 y 20 de julio, en las instalaciones del estadio de béisbol del hermoso Puerto Vallarta, se abrió el Cielo al tan esperado evento diocesano de un nuevo Pentecostés, al que se dieron cita, con esperanza, mil 300 jóvenes procedentes de toda la Diócesis de Tepic, animados por vivir una experiencia transformadora en la Persona del Espíritu Santo.
Y es que pareciera que todos los jóvenes y adolescentes del mundo han perdido sus ilusiones y sueños por corrientes de pensamiento contrarias a la fe; pero es ahí donde el poder de Dios se manifiesta para sumar a jóvenes y adolescentes dispuestos a seguirlo, llenando su vida de una inmensa felicidad que sólo puede ser agradecida en la entrega de la vida.

Todo dirigido al Espíritu Santo 
En la Semana del Adolescente y del Joven, que dio inicio el 14 de julio en cada grupo juvenil parroquial, se compartieron los siguientes temas: “El gran desconocido”, “Acepta el reto… renuévate”, “Despierta, Dios te llama vivir en su Espíritu”, “Él es el alma de la Iglesia”, “Aquel que mueve el amor, hoy te mueve a ti”, entre otros; todos giraron en torno a la figura de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, con el fin de renovar su amor en nuestras vidas.

Itinerario jubiloso
“El Espíritu actúa no como los hombres quieren, sino como Dios lo dispone”, fue el lema con el que la jornada dio comienzo el sábado 19, a las cuatro de la tarde, con la animación del Coro de Guadalupe; en el ambiente flotaba los nervios y las expectativas de cómo resultaría todo; “pero al ver los rostros de los asistentes, conforme iban llegando, ya se percibía que el Espíritu Santo se derramaría en los corazones de todos, aunque para ello necesitábamos motivarnos y prepararnos para la vivencia de la jornada…”, señaló el joven Pablo Cabrera, de la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, de Las Varas, Nayarit.

Manifestación histórica
El sábado por la tarde aconteció algo histórico en la turística ciudad vallartense: fue realmente emocionante ver cómo uno de los puertos más importantes a nivel internacional lucía paralizado por la marcha de una gran multitud de jóvenes que se desbordaban de alegría al ir por las calles principales escenificando el Vía crucis, cantando, danzando, brincando, manifestando la presencia de Jesucristo en ellos; incluso, no fueron pocos los que salieron de los comercios, hoteles, restaurantes, para mirar aquel numeroso contingente juvenil.
La distancia no importó, y tras algunos minutos los jóvenes arribaron a la Parroquia de Nuestra Señora Guadalupe; sólo Dios puede congregar y hacer todo esto. Poco después, el contingente retornó, con la misma alegría, al estadio de beisbol, acompañado por una lluvia que fue como una brisa enviada por Dios manifestando su presencia.

El Viacrucis conjugó reflexión y esperanza

“Fue una gran emoción; y espero que esto no quede aquí, sino que los jóvenes y adolescentes se queden fortalecidos por el Espíritu Santo”. Erick Leonel Alejo Joya, de Las juntas de Puerto Vallarta.

“Fue un sentimiento muy grande saber que cientos y cientos de jóvenes tienen la oportunidad de tener esta vivencia y proclamar el nombre de Dios”. César Arizmendi, de Fraternidad Juvenil, de la Zona Centro.

“Creo que es un momento de contraste: los jóvenes católicos manifestándose en favor de vida, en favor de Cristo en un puerto que es común que se manifiesten cosas en pro de la muerte. Estamos en la semana de los jóvenes y adolescentes, y si ellos lo quieren, todo el año puede ser su día, si se unen a Cristo, porque Cristo es la novedad de todos los días”. Padre Arturo Arana López, asesor diocesano de CODIPAJ.

La fuerza viene de lo Alto
El Padre Francisco de Asís de la Rosa Patrón, Secretario Ejecutivo de la Pastoral de la Juventud de la Comisión Episcopal Mexicana para la Familia, la Juventud y los Laicos, en una plática compartió lo difícil que es tener una cultura de vida en esta sociedad, pero también el modo cómo los jóvenes podemos dar respuesta a esta necesidad; al final, hizo una última apreciación: “El mismo texto que se ha llevado como lema, “Recibirán la fuerza de lo Alto, y serán mis testigos”, porque realmente debemos ser testigos para que nuestra sociedad sea más humana y más justa, dejándonos guiar por su Espíritu, sólo así podremos dar una respuesta; si nosotros no nos decidimos a ser testigos de Cristo, difícilmente se notará su amor en nosotros, y si su sucede lo contrario, la paz y el amor, no de nosotros, sino de Dios, estará en nosotros”.

Lo más esperado
Cada momento de la velada era emotivo, y no obstante el evidente cansancio en los asistentes eso no impidió mantener la cercanía con Jesús. Y así llegamos al momento más esperando de la jornada: estar en presencia de Jesús Sacramentado; alrededor de las dos de la mañana hizo su aparición una custodia enorme, Jesús llegaba hasta nosotros: se sucedieron momentos de alabanza, oración, porras, y todo tipo de manifestación gozosa durante cuatro horas, para dar paso a la Eucaristía de clausura, que fue celebrada por Mons. Ricardo Watty, Obispo de Tepic.

El Obispo Watty alentó a los jóvenes
“Es una fiesta juvenil, una fiesta del adolescente, y esperemos que esta fiesta dé frutos abundantes en una nueva vida que viene del Espíritu Santo; así como Jesús quería celebrar esa fiesta con sus discípulos, hoy también con la misma emoción culminaremos con esta Eucaristía para darle gracias a Dios por ser fiel y mandar a su Espíritu”, fueron las palabras dirigidas a los jóvenes y adolescentes por nuestro Obispo. Fue así como la Semana de la Juventud en la diócesis llegó a su fin, en espera de ser testigos del amor de Dios al recibir su fuerza que viene de lo Alto.

En el marco de la Jornada Mundial de la Juventud
Una gran porción de esa juventud mundial pujante se encontraba, al mismo tiempo, reunida en Sydney, Australia, junto con el Papa Benedicto XVI, en la vigésimo tercera edición de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), donde la única estrella y el más grande protagonista es Dios.
La JMJ es un evento de resonancia en todo el orbe, el más grande foro para las expresiones de los jóvenes: allí cada uno tiene su historia, cada uno se esfuerza por agradarle a Dios, cada uno dice desde su interior: “quiero recibir tu Espíritu Santo para ser testigo de tu poder”.
De lo dicho, visto y aprendido en Sydney se ha hecho eco en los noticieros, a través de la Internet, en los periódicos; por todo ello, nosotros, los jóvenes de la Diócesis de Tepic, sentimos la necesidad de vivir esta semana intensamente, reflexionando, orando y vivificando al Espíritu Santo.

 

Adonai Roberto González Durán

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