La familia, primera experiencia de Iglesia

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EMF 2009

Séptima catequesis

La Iglesia —pueblo de Dios, cuerpo místico de Cristo y templo del Espíritu Santo— es signo e instrumento universal de salvación por el triple ministerio de la evangelización, la celebración y la vivencia de la caridad. Gracias al ministerio evangelizador, la Iglesia proclama la gran buena noticia de que “Dios quiere que todos los hombres se salven” (1Tim 2, 4), y que para eso envió a su Hijo único al mundo. Por el ministerio de los sacramentos de la iniciación, incorpora nuevos miembros, los robustece y alimenta; por los sacramentos de la sanación, los cura de sus pecados y los alivia en la enfermedad; por los sacramentos del Orden y del Matrimonio asegura y cuida eficazmente de sí misma y de la sociedad; por la vivencia de la caridad, construye la fraternidad de los hijos de Dios y se hace fermento de la sociedad humana.

La familia es la primera experiencia de Iglesia que vive una persona, pues en ella la persona tiene una primera y elemental iniciación a la fe, recibe los primeros sacramentos y tiene la primera experiencia de la caridad.
Los hijos de la mano de los padres
En efecto, nada más nacer, los padres llevan a bautizar a sus hijos y se comprometen a educarlos de modo que puedan recibir la Confirmación y la Primera Comunión, iniciándolos así en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Cuando apenas son capaces de entender algo, les enseñan las primeras oraciones, bendicen con ellos la mesa, usan signos religiosos, y los inician en los primeros contactos del amor a la Virgen. Cuando ya son capaces de comprender mejor, leen con ellos la Palabra de Dios y se las explican de manera sencilla y asequible. Y les son especialmente cercanos y partícipes en el momento en que asumen las responsabilidades de su vocación personal, como la elección matrimonial o sacerdotal, religiosa o celibataria en medio del mundo. Desde el mismo momento de su nacimiento, les muestran un inmenso cariño y una constante dedicación, sobre todo, cuando están enfermos o tienen alguna malformación o deficiencia física o psíquica.

La fe enraiza en el hogar
Una experiencia particularmente intensa de Iglesia en familia acontece cuando padres e hijos participan en la Misa del domingo. En ella, al reunirse con otras familias y otros hermanos en la fe, escuchan la Palabra de Dios, rezan por las necesidades de todos los necesitados y se alimentan de Cristo inmolado por nosotros. La fe crece y se desarrolla con estas experiencias tan hermosas que dan sentido a la vida ordinaria, e infunden paz en el corazón.

En familia se viven también experiencias especiales de la Iglesia en su dimensión apostólica en algunos momentos particulares: el Día de la Santa Infancia, el Domund, la Campaña del Hambre, la ayuda a países subdesarrollados o azotados por grandes calamidades, terremotos, ciclones, etcétera.

Oración por las familias

Dios nuestro, Trinidad indivisible, tú creaste al ser humano “a tu imagen y semejanza” y lo formaste admirablemente como varón y mujer para que, unidos y en colaboración recíproca en el amor,cumplieran tu proyecto de “ser fecundos y dominar la tierra”. Te pedimos por todas nuestras familias para que, encontrando en ti su modelo e inspiración inicial,que se manifiesta plenamente en la Sagrada Familia de Nazaret, puedan vivir los valores humanos y cristianos que son necesarios para consolidar y sostener la vivencia del amor y sean fundamento para una construcción más humana y cristiana de nuestra sociedad. Te lo pedimos por intercesión de María, Nuestra Madre y de San José. Por Jesucristo Nuestro Señor. AMÉN.

 

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