Enfermedades de invierno

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El invierno es la temporada del año donde se observa la mayor cantidad de casos de enfermedades respiratorias que son producidas por una gran variedad de virus. Ello explica que personas sanas sufran de estas infecciones en forma repetida, especialmente niños menores de cinco años y adultos mayores de sesenta y cinco.

Cuando la clave es prevenir
En esta época, además de la influenza AH1N1, son muchas las infecciones respiratorias que nos afectan, y para ello lo más importante es la prevención oportuna. El especialista en enfermedades respiratorias afirma: “Un elemento importante a señalar es la vacunación, pues las vacunas existentes nos previenen de enfermedades específicas, como es el caso de la influenza, pero para el tipo específico de la vacuna, no para todos los tipos de influenza o la vacuna antineumocócica, que previene la aparición de neumonía provocada por algunos tipos de neumococos; éstas se deben administrar antes de la aparición de las enfermedades.

Se recomienda su uso a la población vulnerable, como los adultos mayores, niños entre seis meses y 24 meses, embarazadas con más de catorce semanas de gestación, niños y adolescentes hasta los 18 años de edad, niños prematuros, a partir de 6 meses de edad y que presenten problemas respiratorios o cardiacos frecuentes y otros que están descritos en las recomendaciones ministeriales”, concluye el profesional.

Las alergias condicionan sobre la producción de secreciones nasales, aumento de histamina local y sistémica, dando comezón en garganta, paladar, ojos, oídos; esto provoca tos, producción de moco posterior; esta tos seca se manifiesta con comezón, y puede llegar al broncoespasmo.
Influencia climática
Los cambios de estación no solamente llegan con otro paisaje y alteraciones en el tiempo, sino también con nuevas enfermedades relacionadas con los sucesos ambientales. Esta temporada se caracteriza por viento fuerte que tira las hojas de los árboles y con ello el polen y polvo flotan en el ambiente, ocasionando en muchas personas reacciones alérgicas importantes, sobre todo en enfermos de asma y otros padecimientos pulmonares y bronquiales.
Empieza a descender la temperatura y con ello también se incrementan las enfermedades respiratorias como la gripe, los resfriados comunes, las neumonías y las faringitis.

Hay también enfermedades que afectan a menores de cuatro años, como el sincicial respiratorio, que puede ser muy grave y que en esta temporada es una de las principales causas de hospitalización.

Aún no termina la temporada de lluvias, las enfermedades gastrointestinales continúan, ocasionadas ya sea por virus que penetran a nuestro organismo por vía aérea ocasionando fuertes gastroenteritis o por bacterias o parásitos provenientes de alimentos que se descomponen fácilmente por el calor y la humedad.

Otros factores
Las lluvias e inundaciones permiten la formación de charcos y con ello la proliferación de mosquitos transmisores de enfermedades, como el dengue clásico, hemorrágico y el paludismo. La humedad y el frío que empieza provocan enfermedades en la piel, ocasionando infecciones por hongos, dermatitis por alergias o resequedad.

La humedad también incrementa infecciones en las mucosas, por lo que la conjuntivitis es otra de las enfermedades que se presenta con mayor frecuencia en verano y otoño.

Para poder disfrutar de esta temporada y prepararnos bien para la época invernal debemos: aplicar el refuerzo de la vacuna contra la gripa, y si el médico lo considera necesario contra la neumonía. En caso de presentar algún cuadro gripal no automedicarse, sobre todo con antibióticos, si la enfermedad es viral, el medicamento no solamente no va a servir, sino que las bacterias se van a fortalecer haciendo más difícil el tratamiento.

Algunas recomendaciones
Hervir bien el agua que se va a consumir. Cambiar de inmediato la ropa húmeda en caso de haberse mojado y evitar los cambios bruscos de temperatura al utilizar ventiladores o aires acondicionados. Proteger la piel del calor y la humedad, limpiándola bien todos los días y aplicando crema para evitar resequedad. Es importante evitar estar al sol durante las horas fuertes para prevenir el cáncer de piel, las quemaduras y la dermatitis. Evitar la formación de charcos, sobre todo en lugares cercanos a las costas o en zonas tropicales y solicitar a las autoridades la descacharrización y fumigación de los hogares. Atender a tiempo, bajo control médico adecuado, cualquier síntoma de enfermedad o infección, evitando la automedicación. En caso de diarrea excesiva hay que tomar vida suero oral y acudir a la clínica más cercana en caso de que ésta no se controle.

 

Pbro. Rigoberto Robles

 

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Comentarios al autor: (  roblesalmaraz@lasenda.info )

 

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