La Senda

Día Mundial de la Lucha Contra el Sida: 1 de diciembre

La Organización Mundial de la Salud ha establecido que el 1 de diciembre sea el Día Mundial de la Lucha contra el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (sida), una jornada para crear conciencia sobre este problema de salud pública a nivel mundial, al que todos somos vulnerables, hombres, mujeres y niños. Un día para hablar de su prevención, también para solidarizarnos con los enfermos y familiares, muchos de ellos nuestros parientes, amigos o vecinos. En la época de Jesús los rechazados y estigmatizados fueron los leprosos; hoy parece que pasa lo mismo con los enfermos de sida; sin embrago, ellos son nuestros hermanos y amigos, a los que debemos apoyar y acompañar.
El sida deja sin defensas
El sida es causado por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), el cual ataca el sistema inmunológico del organismo, principalmente a los glóbulos blancos (linfocitos t). El sistema inmunológico combate las infecciones a fin de mantenerse saludable; al ser atacado el sistema se enferma fácilmente, y se está expuesto a múltiples padecimientos.

El VIH se descubrió en 1981, en Estados Unidos, en un grupo de varones que tenían sexo con varones, quienes empezaron a presentar un tipo de cáncer en la piel llamado sarcoma de kaposi o de un tipo de neumonía por pneumocystis carini.

El VIH es frágil, no vive mucho tiempo fuera del cuerpo, es sensible al cloro y otros desinfectantes; por lo tanto, no se transmite al saludar, abrazar, dar besos secos, en los sanitarios, por tocar la perilla de la puerta, albercas, ni por usar los platos o vasos que utiliza el enfermo, ni mediante la picadura de ningún mosquito.

Los mecanismos de transmisión del sida son:
•    Por el contacto sexual con una persona infectada.
•    Por el uso de drogas inyectables, al compartir agujas y jeringas con una persona infectada.
•    A través de una transfusión de sangre infectada.
•    Una mujer embarazada infectada lo transmite a su bebé durante el embarazo, el parto o al  amamantarlo.

Enfermo de sida Vs seropositivo al VIH
El VIH se encuentra en mayores concentraciones en los siguientes líquidos corporales: el semen, líquidos vaginales, la sangre y la leche materna. La saliva, las lágrimas y la orina contienen cantidades muy pequeñas de VIH.

Habrá que diferenciar lo que es un enfermo de sida y un seropositipo al VIH. Un enfermo de sida es la persona que tiene la prueba confirmatoria positiva al virus y presenta la sintomatología. Mientras que una persona seropositiva al VIH sólo tiene la prueba confirmatoria positiva mas no la sintomatología, pero sí puede infectar a otras personas.

Pruebas, síntomas, desarrollo de la enfermedad
Los enfermos de sida en su inicio presentan síntomas poco específicos; por años no pueden mostrar alguna sintomatología. Los síntomas más comunes son: fiebre, que dura más de un mes; pérdida de peso, cansancio extremo, diarrea, por más de un mes y ganglios inflamados.

El VIH se diagnostica mediante una simple prueba de detección en sangre, la cual detecta anticuerpos contra el VIH, los cuales se producen en un periodo de ocho semanas después de la exposición al virus. Existe otra prueba más específica llamada confirmatoria, que se aplica después de que se tiene una prueba de detección positiva.

Información, prevención y abstinencia

Cabe señalar que las personas positivas al VIH pueden permanecer saludables por muchos años después de que se infectaron; mas se les recomienda acudir a sus servicios médicos, ser responsables de su vida sexual, tener una alimentación saludable, realizar actividad física, controlar el estrés, no fumar, no ingerir bebidas alcohólicas y dormir adecuadamente. 30 por ciento de las personas con VIH desarrollan sida dentro de los primeros cinco años, en otro 50 por ciento ocurre dentro de los diez años después de haberse infectado con el virus.

Para prevenir la infección por el VIH existen las siguientes medidas: abstinencia sexual, fidelidad mutua, evitar perforaciones y tatuajes en la piel. Si recibes una transfusión sanguínea garantiza que este libre de VIH y otros microorganismos; no compartir artículos personales de una persona infectada, como rastrillos y cepillos de dientes, ya que pueden tener sangre.

A los enfermos de sida se les recomienda seguir un control médico estricto, llevar estilos de vida saludables con una alimentación higiénica, rica en frutas y verduras, pescado y pollo; realizar actividad física, no fumar, no ingerir bebidas alcohólicas, dormir bien, ingresar a un grupo de autoayuda para aceptar la enfermedad y combatirla. Hoy todos los enfermos tienen acceso a los antirretrovirales, los cuales limitan las infecciones secundarias, mejoran la calidad de vida y también la prolongan.

Recta razón en torno al sida
El Papa Juan Pablo II, en la Conferencia Internacional sobre el Sida, que se celebró en El Vaticano en noviembre de 1989, dijo: “Es moralmente ilícito propugnar una prevención del sida basada en medios y recursos que violan el sentido auténtico de la sexualidad, y que son un mero paliativo para un malestar profundo, en el que está en juego la responsabilidad de los individuos y de la sociedad. Y la recta razón no puede admitir que la fragilidad humana, en vez de ser motivo para empeñarse más, se traduzca en pretexto para una cesión que abra la vía a la degradación moral”.

Para mayor información personal y confidencial llama a los números gratuitos
01800 712 0886  y   01800 7120 886
Correo electrónico:   telsida@salud.gob.mx
Horario de atención:
Lunes a viernes de 8:30 a 21:30 hrs.

 

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