La Senda

A la espera del nuevo Pastor

Editorial

El Papa Benedicto XVI está por designar ocho nuevos obispos para la República Mexicana. Entre estas nuevas designaciones se encuentra el que será el nuevo obispo para la Diócesis de Tepic.

Después de haber entregado su renuncia, por límite de edad, a finales de octubre del 2006, Monseñor Alfonso Humberto Robles Cota será sustituido por un nuevo obispo. No es el fin de un largo sexenio, porque no fue un sexenio. Han sido casi 27 años de sucesión apostólica bajo la responsabilidad de un hombre que llegó del norte de Sinaloa obedeciendo un mandato papal; y que le dejó casi 27 años de su vida a la Diócesis de Tepic. Cinco lustros de servicio apostólico.

Quienes conocimos a Monseñor Robles en los comienzos de su vida episcopal lo recordamos como un hombre joven, fuerte, sano, deportista, piadoso, trabajador, comprometido, entre otras virtudes. Quienes los vemos ahora, vemos a un hombre desgastado por el paso del tiempo y por un servicio incansable.

Después de que el señor Obispo Alfonso Humberto Robles Cota externara el comentario de que es inminente el anuncio del nuevo obispo que lo sustituirá, se han venido oyendo muchos comentarios al respecto.

Hasta el momento no se sabe quién será el próximo obispo, sólo hay elucubraciones y muchas esperanzas. La designación del nuevo obispo se está haciendo con el secreto con el que se conduce en este tipo de elecciones.

Se le han presentado al Santo Padre tres posibles candidatos de los cuales elegirá el que él crea conveniente. Será uno de los tres presentados, u otro que el Santo Padre elija. El nuncio apostólico Christophe Pierre es el encargado de coordinar la elección de los nuevos obispos mexicanos.

Independientemente de quien vaya a ser el nuevo obispo es necesario, que nosotros, como católicos de la Diócesis de Tepic, nos hagamos unos planteamientos ante este gran acontecimiento.

¿Cómo nos estamos preparando para recibir al nuevo obispo?, ¿Qué esperamos del nuevo obispo?, ¿Qué diócesis encontrará el nuevo obispo?, ¿Qué vamos a hacer para seguir trabajando al servicio del evangelio?, ¿Qué tan dispuestos estamos para dejarnos conducir por el nuevo obispo?, ¿Qué tan dispuestos estamos a trabajar bajo su guía?, ¿Qué ilusiones tenemos con respecto a nuestro nuevo pastor?… Estos y otros muchos planteamientos nos pueden ayudar a prepararnos.

Vale la pena recordar algunas de las palabras que el Papa Benedicto XVI dijo ante la asamblea general del sínodo de los obispos: “…pretender que el obispo resuelva todo… no será posible si nosotros, los miembros de su diócesis, no ponemos lo que está de nuestra parte”.

Una vez que la Santa Sede dé a conocer quien será el nuevo sucesor de los apóstoles en la iglesia tepicense habrá gran gozo. Cuando el nuevo obispo llegue a tomar posesión canónica habrá grandes fiestas y recibimientos. ¿Y luego?, y luego a seguir trabajando, a seguir evangelizando, a seguir llevando la Palabra de Dios a todos los hombres de buena voluntad. Porque los retos que se le presentarán al nuevo obispo serán nuestros retos y nuestros problemas. Pero juntos, a la luz de la Palabra divina los afrontaremos bajo la guía de nuestro nuevo pastor.

 

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